MARTES 13/10/2020


 Nos ponemos en presencia del Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Hoy volvemos al colegio después de un fin de semana más largo de lo normal, así que hemos tenido un poco más de tiempo para hacer cosas que nos gustan. Aunque ahora no podamos reunirnos como nos gustaría, seguro que hemos aprovechado para salir con la familia y los amigos, dar un paseo o tomar algo. 

Puede que hayas visto a personas que están sentadas en la calle, pidiendo dinero, un trabajo o incluso comida. Normalmente no les prestamos mucha atención porque parece que no tienen nada que ver con nosotros, que no son como tú y como yo. Pero necesitan lo mismo que tú, un sitio donde dormir y algo para comer. Muchos de ellos son también padres y madres que piden para mantener a sus hijos.

 ¿Te has preguntado alguna vez por qué se encuentran en esta situación? ¿Has pensado que en tu ciudad hay mucha gente sin trabajo por la pandemia?

Quizás no tienes un empleo para darles, ni dinero para mantenerles durante un mes, pero sí tienes algo que también aprecian, que les mires con respeto. Cuando te encuentres a una persona que está pidiendo, no pongas gesto de desprecio porque Jesús nos enseñó que Él está en el pobre, en el necesitado, en el más pequeño de nosotros. Y cuando tengas un rato para rezar, acuérdate de  aquellos que no son tan afortunados como tú.

Vamos a terminar con una oración.

 

Dichoso quien cuida del pobre y del débil.
Dichoso quien tiende su mano al necesitado.
Dichoso quien no sabe negar una ayuda.
Dichoso quien sabe amar y comprometerse.
Dichosos los que no temen
arriesgar todo por el Reino.
Dichosos los que saben cambiar
la indiferencia por  solidaridad.

Ayúdanos, Señor,
a desterrar del corazón
el egoísmo que tantas veces lo envuelve.
Ayúdanos a no fracasar
en nuestro intento de estar atentos
al dolor de los demás.
Ayúdanos a saber mirar la realidad,
a descubrir la injusticia .

Tú sabes, Señor,
que nos duele ver tantos buenos deseos
que luego no convertimos en acciones.
Que nos duele tener las cosas claras en la mente,
y no traducirlas en compromisos para transformar nuestro entorno.
Señor, 
danos la fuerza del Espíritu
para que tu Palabra y nuestros deseos
lleguen a hacerse realidad en buenas obras.

CRISTO VENCE, CRISTO REINA CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA ALUMBRE NUESTRA INTELIGENCIA, AMÉN.

 

Entradas populares de este blog

29 abril: Talentos al servicio de Dios

GRACIAS

ORACIÓN MARTES 16/02/2021 - A LAS PUERTAS DE LA CUARESMA