VIERNES 16-10-2020
Buenos días Cristo
Reina, nos ponemos en presencia del Señor en el nombre del Padre, del Hijo y
del Espíritu Santo.
Bienvenidos a la oración de este
viernes
Campaña DOMUND
Hoy os voy a contar una historia un tanto
curiosa.
En el fondo, nos dice Dios, he hecho bien en daros un ombligo para cada
uno, porque es útil.
Es bien útil que cada
cual tenga su ombligo. En los momentos de desfallecimiento, de desánimo, en los
momentos difíciles, sólo es necesario bajar los ojos, y enseguida ya no se ve
más que el ombligo amical, misterioso y fraternal.
Sí, dice Dios, he hecho bien en daros a
cada uno un ombligo.
Claro está que esto os impide muchas veces
ver más allá al mirar sólo el vuestro, aunque siempre hay quien mira y ve algo
más.
Con todo, este ombligo soy yo quien os lo
ha dado. Pero aún así, en mi plan, yo no había previsto que se le diera tanta
importancia.......
Si lo volviera a hacer, lo pondría en medio
de la frente. De este modo, nos dice Dios, tendríais que mirar los ombligos de
los otros.
Y entonces sería cuando os convenceríais a
base de ver,
que hay ombligos negros,
ombligos de proletarios,
ombligos de solteros,
y quizás olvidaríais el vuestro,
vuestro ombligo de intimidad,
vuestro ombligo de fiesta bien preparada,
vuestro ombligo de caridad bien ordenada.
Pero, dice Dios, no es
necesario hacerse demasiadas ilusiones. Estáis muy acostumbrados a verlo donde
está y no es necesario cambiarlo todo, puesto que yo mismo he dicho que antes
de mirar la paja del vecino es necesario pensar en la viga de cada uno.
Hoy es viernes, último día de la semana y supongo que ya
estaréis haciendo planes para el finde. Sólo quiero recordaros que este próximo
domingo, en todo el mundo, vamos a celebrar el domingo del Domund: domingo en
el que los cristianos se unen para recordar a todas aquellas personas llamadas
misioneras que dedican su vida a la ayuda y al esfuerzo por compartir con los
demás, algo que parece que en muchas ocasiones olvidamos.
Quizás, como dice Dios, si
tuviéramos el ombligo en nuestra frente, nos daríamos cuenta de que muchas
personas todavía sufren la injusta pobreza y así nuestra colaboración sería
mayor.
Ser generosos no nos debería
costar gran esfuerzo. Igual nos tenemos que privar de alguna de nuestras
cosas…….pero ¿qué es eso comparado con las necesidades de muchas familias?.
Que
este mes misionero lo vivamos como una invitación y un desafío para cada uno de
nosotros, para ayudar a hacer posible el cambio que queremos para el mundo,
empezando por nosotros mismos.
Demos las gracias y pidamos a Dios por todos los
misioneros que sin tener el ombligo en la frente se dan cuenta de la necesidad
del más débil y entregan su vida al servicio de los demás.
Recemos un Ave María por todos ellos
Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera, Cristo luz
infinita ilumine nuestra inteligencia, Amén. En el nombre del Padre, del Hijo y
del Espíritu Santo.
Que tengáis un buen día
