JUEVES 05-11-20
BUENOS DÍAS CRISTO REINA
Nos preparamos para la oración….
Comenzamos la mañana de hoy con una bonita historia, dice asÍ:
Había una vez…
Un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua… Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza… Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza.
Vivimos en una sociedad en la que TENEMOS que ser felices a toda costa, ser felices o lo que es más grave “aparentarlo” y parece que en nuestra vida no hay cabida para la tristeza y suele disfrazarse, como escuchábamos en la historia, de rabia.
¿Somos capaces de ver esto cuándo alguien parece enfadado o está rabioso? ¿somos capaces de ver más allá? ¿o simplemente nos alejamos y le damos de lado sin plantearnos que quizás esté sufriendo?
Jesús nos dice que miremos a las personas desde el corazón, quizás así podamos descubrir si detrás de la rabia o el enfado, lo que realmente hay es una persona que sufre.
Terminamos con una oración del Padre Gras:
Haz, Maestro nuestro, que no nos ciegue la falsedad del mundo; que vean tu luz todos los hombres, familias y pueblos.
Que llegue tu resplandor a todos los hombres, para que, libres de las falsas apariencias de un mundo vacío, crezcamos en la sabiduría de la fe, de la esperanza y de la caridad.
CRISTO VENCE, CRISTO REINA, CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA ALUMBRE NUESTRA INTELIGENCIA.
AMÉN
