Jueves, 15 de abril
qué tengas paz
Buenos días, nos vamos preparando para la
oración.
BUENOS DÍAS, CRISTO REINA.
Llevamos
ya más de una semana celebrando la resurrección. La resurrección cambió la vida
de los discípulos y también la nuestra. Uno de los frutos de la presencia de
Dios en nuestras vidas es la paz. Si seguimos resolviendo los conflictos y las
dificultades con violencia es que todavía no hemos resucitado. Existen varios
tipos de paz, como son:
PAZ
POR DENTRO: Esa que llega a veces, cuando se alcanza algo. Cuando uno ve las
cosas con perspectiva. Cuando valoras lo que tienes. Cuando, por un rato, te
ríes de tus pequeños dramas y no te tomas tan en serio lo que no es eterno. Esa
que llega cuando aparcas la urgencia, lo imprescindible. Cuando aceptas las
pequeñas frustraciones sin convertirlas en tragedia, y disfrutas las alegrías
sin pretender apresarlas. Es la paz de esos momentos mágicos, en los que
sientes que todo está bien.
PAZ
CON OTROS: Que se nos van demasiadas fuerzas en enfrentarnos, en juzgarnos, en criticarnos,
en malinterpretarnos. Y la mayoría de veces no es mala voluntad, sino un poco
de inercia. No es mala intención, sino desconocimiento. No es enfrentamiento,
sino incomunicación. Y por eso siempre hay alguien a quien juzgar, condenar o
atacar… No somos fáciles unos para con otros, pero ojalá sepamos vivir esa
complejidad desde el respeto, desde el amor básico y desde la disposición a
comprender.
PAZ
CON DIOS: La paz contigo, Señor, tiene algo de batalla. Es paz de fondo, y
tormenta cotidiana. Cuando pides mucho, o cuando no hablas, cuando no te
sabemos escuchar, cuando es difícil comprenderte… y pese a todo, no se nos
rompen los vínculos. Y es la paz que uno siente en esos momentos (pocos o
muchos), en que uno se sabe de verdad amado por Ti, sin
condiciones; aceptado, comprendido. La paz que llega cuando uno se da cuenta de
que Tú sí crees en nosotros. Eso lo cambia todo. Aunque sea por un instante.
PARA TERMINAR, REZAMOS UN PADRE NUESTRO EN INGLÉS.
CRISTO VENCE, CRISTO REINA,
CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA, ALUMBRE NUESTRA INTELIGENCIA. ¡QUE TENGÁIS UN GRAN DÍA!