Lunes 17/5/2021

 

BUENOS DÍAS. CRISTO REINA. NOS PREPARAMOS PARA LA ORACIÓN

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

LECTURA:           "Lucas 24, 46-53"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. 

Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.» 

Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. 

Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. 

MEDITACIÓN:           "Hacia el cielo"

            Tu resurrección truncó los deseos de todos los intereses oscuros y volvió a resonar como el gran grito, como el "big bang" de una nueva creación que dejaba en alto y abiertos los mejores anhelos del hombre y del mismo Dios.

            Pero esto lo tenemos que vivir sin ingenuidad. Han pasado dos mil años de historia, y los hombres no alcanzamos nuestra humanidad. Seguimos siendo portadores de muerte, ¡hasta hablamos ya de una cultura de muerte! Muchos no conocen o no les interesa conocer a un Dios de vida. Todavía sentimos la necesidad de dominarnos unos a otros o de eliminarnos en nombre de ideas o de intereses, a veces, como la mayor de las blasfemias, en nombre de lo más sagrado.

            En medio de esta realidad oscura, de esta tierra a la que nos empeñamos en seguir ocultando su maravilloso cielo azul, con nubes de negras tormentas, que siembran muchísimo más dolor que las de la naturaleza desbordada, sigue resonando tu palabra de esperanza, tu anuncio continuo de perdón, que brota de tu amor gratuito de padre bueno, y tu llamada a convertir nuestros corazones, a volver nuestra mirada, a lo más íntimo de nuestra intimidad, donde tú te aposentas con tus entrañas de bondad y misericordia, para ser desde ahí don para nosotros y para los otros. Así, nos llamas a "elevarnos" y ascender en nuestra humanidad, para construir contigo la civilización del amor, la vida que iniciada aquí se prolongue continua hasta la eternidad.         

ORACIÓN:             "Instrumento de tu amor"

            Gracias, Señor. Gracias porque no has truncado el sueño abierto por Jesús. Nosotros sí parecemos seguir queriendo truncarlo. ¡Qué complejo es el corazón humano! ¡De cuántas contradicciones es portador! ¡De cuánta capacidad de generar dolor! Queremos que las cosas vengan solas y, en verdad, sólo se puede apreciar aquello que se consigue con ilusión, con tenacidad, con esfuerzo, con anhelo ardiente, más allá y por encima de las dificultades.

Señor, sé que tu ascensión me llama a la mía desde ahora. Hazme instrumento de tu amor, hazme instrumento de perdón, de acogida, de bien, de bondad.

           

 

Para terminar, rezamos una oración a la Virgen

Santa María, Madre de Dios, consérvame un corazón de niño, puro y cristalino como una fuente. Dame un corazón sencillo que no saboree las tristezas; un corazón grande para entregarse, tierno en la compasión; un corazón fiel y generoso que no olvide ningún bien ni guarde rencor por ningún mal. Fórmame un corazón manso y humilde, amante sin pedir retorno, gozoso al desaparecer en otro corazón ante tu divino Hijo; un corazón grande e indomable que con ninguna ingratitud se cierre, que con ninguna indiferencia se canse; un corazón atormentado por la gloria de Jesucristo, herido de su amor, con herida que sólo se cure en el cielo.

            Y hoy pedimos especialmente por los alumnos de 2º de bachiller que empiezan sus exámenes finales, para que todo les vaya bien y consigan sus objetivos

CRISTO VENCE, CRISTO REINA, CRISTO IMPERA, CRISTO, LUZ INFINITA, ALUMBRE NUESTRA INTELIGENCIA. AMÉN

 

 

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