Miércoles 19 de mayo
Miércoles 19 de mayo
Buenos días, Cristo reina, nos preparamos para la oración de la mañana (momento de silencio). En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.
Señor mío y Dios mío creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes , te pido perdón por mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración.
María, mujer de esperanza. Sin rendirte
Estamos en el mes mayo : es el mes de las flores, el mes de María.
Qué es la esperanza.
Es esa disposición para seguir luchando cuando todo parece cuesta arriba. Cuando las nubes amenazan tormenta. Cuando no entiendemos, o no creemos, o no sabemos por dónde seguir.
Tú, María, esperaste, en ese adviento primero inesperado, al niño cargado de promesas.
Y esperaste, viéndole crecer, a ver qué sería de su vida.
Le esperaste cuando se echó a los caminos.
A veces ibas detrás, y te fuiste haciendo discípulo, también tú. Esperaste, atravesada por el dolor, al pie de la cruz.
Y luego, con los que se encerraban, temerosos, también allí estuviste, siendo para ellos madre y amiga.
Y en ellos confiaste. Hasta que se hizo la Luz.
Y por eso nos invitas, a fiarnos, y a esperar, activamente.
Esperar a Dios, en este mundo, y a su reino, que juntos habremos de ir construyendo, entre todos.
Reflexión
¿Qué esperamos hoy de Dios?
¿Y de la vida?
¿Y de nosotros mismos?
Terminamos con una oración del Padre Gras a la Virgen María
Reina de los ángeles y de los hombres,
Madre de Dios hecho hombre,
te suplicamos que sintamos en nuestras vidas
los efectos de su misericordia.
Óyenos, Madre piadosa.
Haz que desaparezcan en nosotros:
la mediocridad, la soberbia
y todas las pasiones.
Míranos con piedad y sean tus dulcísimos ojos,
mensajeros de salud, de bendición, de paz,
de conversión a nuestro Redentor y Salvador.
José Gras.
Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera, Cristo Luz infinita, alumbre nuestra inteligencia, amén. Que tengáis un buen día.
