Miércoles 5 de Mayo

 



Miércoles, 5 de mayo

 

Buenos días, Cristo reina, nos preparamos para la oración de la mañana (momento de silencio). En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Señor mío y Dios mío creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes , te pido perdón por mis pecados y  gracia para hacer con fruto este rato de oración.

 

                                   María, mujer de esperanza. -

 

                 Estamos comenzando uno de los meses del año más bonitos: es el mes de las flores, el mes de María. 

             

           En estos tiempos que para muchos son difíciles, se hace más necesario que nunca volver los ojos a quien puede ser para nosotros referencia, ejemplo y estímulo. Hay muchos hombres y mujeres que, con sus vidas, demuestran que es posible plantar cara a la tormenta y luchar por lo que creen justo. Pero quizás, entre todos, una mujer, María, es para cada uno de nosotros refugio, maestra y guía en el camino. Ella es la mujer del adviento, la señora de la espera, la que fue capaz de afrontar lo incierto desde la fe y la profunda confianza.

 

«Respondió María: He aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu palabra” Que se cumpla en mí según tu palabra» (Lc 1,38)

 

Reflexión

 María dijo con rotundidad con seguridad, con confianza “Hágase en mi según tu palabra”

 María, te fiaste. Sin sucumbir al temor, a las prevenciones, a lo sorprendente. 

María,Te fiaste de Dios, aunque hacerlo te pusiera en situaciones complicadas. Dijiste «sí», poniendo tu vida en sus manos, sin hacer caso a las habladurías, a las posibles incomprensiones. 

Y esa palabra valiente “ hágase en mi según tu palabra” se convierte, también hoy, para mí, en llamada. 

Llamada a tener valentía a la hora de vivir la fe; a tener coraje para tomar en serio el evangelio. a tener audacia para buscar formas de hacerlo real en este mundo, hoy, aquí y ahora. 

Nos tenemos que preguntar con valentía, con seguridad, con confianza 

 

¿Qué «Hágase» es necesario hoy en mi vida?

 

Terminamos con un AVEMARÍA

Dios te salve, María, 
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

 

 

Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera, Cristo Luz infinita, alumbre nuestra inteligencia, amén. Que tengáis un buen día.

Entradas populares de este blog

29 abril: Talentos al servicio de Dios

Lunes 25 de octubre de 2021

MARTES 21-12-2021. Cuida de Todos y de Todo en Navidad...