MARTES 02-11-2021. Es el momento de pasar a la acción.
Buenos días, CRISTO REINA, nos ponemos en presencia del Señor, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, AMÉN
Empezamos una nueva semana y volvemos de nuevo al trabajo después de un fin de semana más largo de lo habitual, donde hemos podido dormir un poquito más gracias al cambio horario y dónde hemos repuesto fuerzas, es la hora de caminar a nueva semana y volver a amar y a soñar juntos.
Nos dice el Papa Francisco que este es un momento para soñar en grande, para repensar nuestras prioridades -lo que valoramos, lo que queremos, lo que buscamos- y replantear nuestro futuro, comprometiéndonos a actuar cada día de acuerdo con lo que hemos soñado. Ahora es el momento de actuar juntos. Todo el corazón, toda el alma, toda la mente, todas nuestras fuerzas. Todo eso debe resonar en nuestro interior.
A menudo hacemos lo mínimo indispensable, mientras que Jesús nos invita a hacer lo máximo posible. Cuántas veces nos conformamos con los deberes del día siguiente y dejamos el estudio para el último momento antes del examen, cuántas veces nos conformamos sólo con alguna alguna oración y no nos paramos a hablar de tu a tu con Jesús, cuántas veces nos limitamos al mínimo esfuerzo y a no amar de verdad, hay muchos más ejemplos en nuestra vida diaria, mientras Dios, que nos da la vida, nos pide impulsos de vida, nos pide ser ejemplos de vida y dar el cien por cien en todas nuestras acciones.
Quizá para lograr amar de verdad, como Jesús nos pide, necesitemos conocer el significado del verbo amar, tanto en la relación con Dios como en relación con el prójimo, siendo este el que revela el grado más alto en el amor.
Jesús se encuentra, en el Evangelio de este pasado domingo, con un escriba sincero que realmente está impresionado por sus enseñanzas y se pone a su lado para preguntarle: “¿Qué mandamiento es el primero de todos?” y Jesús le contesta: “Escucha, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. Pero Jesús no acaba ahí y continúa diciéndole: “El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos”.
El prójimo es el que tú no has elegido, el que está a tu lado, no tiene nada que ver con la ideología, con la raza, con la simpatía. Es el que está cerca de ti.
Recemos todos juntos un padre nuestro para que de verdad Señor, nos enseñes el significado del amor verdadero. Que nos oriente a ejercerlo en nuestros hermanos, así como en nuestra relación contigo. Señor, ayúdanos a ver claro que nos estamos lejos del amor del reino de Dios.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
Esta semana tenemos una tarea, vivirla así, sabiendo que el amor a Dios implica el amor al prójimo, y este último implica el amor a Dios.
Feliz martes, que tengáis una buena semana.
Cristo Vence, Cristo Reina, Cristo Impera, Cristo Luz Infinita, ilumine nuestra inteligencia, AMÉN.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, AMÉN.