LUNES 14-03-22
Buenos
días, Cristo Reina, nos vamos preparando para la oración de la mañana.
(MÚSICA Instrumental)
Buenos días, Cristo Reina
comenzamos la oración de esta mañana en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.
Nos
disponemos a escuchar la oración de la mañana y para acoger lo que vamos a
escuchar, disponemos nuestra mente y nuestro corazón, para ello vamos a cerrar
nuestros ojos y tomar una posición cómoda en nuestra silla, tomamos aire
lentamente y lo soltamos lentamente, repetimos...tomamos aire y lo
soltamos...una vez más… tomamos aire muy lentamente y lo soltamos también muy
lentamente.
Comenzamos
la oración de la mañana en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
amén.
Comenzamos una semana
especial, especial porque celebramos la semana del Padre Gras, nuestro
fundador, un hombre de bien, un hombre que sólo intentaba vivir desde la verdad
para hacer a Jesucristo centro de la vida de la persona.
Desde muy niño, el Padre Gras,
buscó cuál sería su camino desde esa verdad, buscando lo que Dios quería de él
y en esa búsqueda, fue feliz. Felicidad que no está reñida con saber asumir la
dificultad, las contrariedades que la vida le presentaba.
En esta mañana, os invito a que
os fijéis en Él, fue un hombre soñador, luchó sin desanimarme por lo que
realmente le hacía feliz. Te has preguntado alguna vez, ¿qué es lo que
realmente te hace feliz?, aquello de lo que está lleno vuestro corazón será lo
que motive, impulse y os haga arriesgar, luchar, esforzaros, volar para
conseguir vuestros sueños.
Fijémonos en el padre Gras, en
esta mañana, también como ejemplo de Perseverancia, esperanza, y humildad…
cualidades del padre que adornaron su vida, fecunda en el amor a Dios y a los
hombres, con la mirada siempre puesta en los más desfavorecidos.
José no era rico, ni famoso,
no nació en una gran ciudad, ni tenía grandes posesiones; pero contaba con un
gran tesoro: la confianza ciega en Nuestro Señor Jesucristo, y una gran
personalidad, que le dieron la fuerza para emprender grandes obras, con fe y
esperanza, sin desfallecer ni un solo instante.
Las grandes obras y los
grandes retos, siempre van de la mano de una persona perseverante que confía en
sí mismo y en los que le rodean. La fe y la confianza en Dios es la mejor
herramienta que debemos usar para vencer todas las dificultades y conseguir
cualquier objetivo que nos propongamos. La oración y la seguridad de que Él
siempre nos acompaña nos darán la fuerza necesaria para recorrer el
camino.
Hoy le pedimos al Señor que
durante esta semana sepamos valorar la suerte que tenemos por estar en un
colegio de la fundación educativa José Gras.
Le pedimos a Jesús que nada ni
nadie ahogue nuestros sueños, para que nos ayude a tener presente el ejemplo de
nuestro fundador, en todo cuando emprendamos en nuestras vidas. Porque somos nosotros los llamados a
continuar la obra iniciada por este hombre sencillo, pero sólido en sus
convicciones. Él quiso que Cristo reinase; sigamos los pasos que nos marcó y
digamos bien fuerte ¡Cristo reina! por siempre en nuestros corazones.
Terminemos la oración de la mañana con una oración del
Padre y oremos por la profunda unión entre todos los hermanos. La oración es
arma más potente, el arma más efectiva. Pidamos por la paz y la reconciliación.
Señor,
Dios mío, me acerco a la Eucaristía
para
ofrecerte la adoración de mi alma,
los
deseos de mi corazón…
Tú,
mi Rey divino, me conoces, me amas;
eres
mi amigo que se me confía,
mi
guía que me dirige, mi padre que me sonríe,
mi
protector que me guarda,
mi
maestro que me enseña.
Tú
eres mi Dios-Verdad que irradias luz
sobre
mi inteligencia;
mi
Dios-Amor que haces amar a mi corazón.
Te
adoro con María, tu Madre Inmaculada,
Reina
y Señora, y te pido
que
soluciones todas nuestras necesidades,
y des la paz
verdadera al mundo.
CRISTO VENCE, CRISTO
REINA, CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA ALUMBRA NUESTRA INTELIGENCIA. AMÉN
EN EL NOMBRE DEL PADRE DEL HIJO DEL ESPIRITU SANTO
AMÉN
¡Qué tengáis un buen día!