MARTES 5 ABRIL: CÁMBIATE POR JESÚS
Comenzamos la oración de la mañana, serenando nuestra mente...adoptemos una postura cómoda y respiremos hondo, dejemos que nos llegue el aire a nuestros pulmones y soltemos lentamente, volvemos a coger aire y soltamos...
Nos ponemos en presencia del Señor, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN
Evangelio de San Marcos:
5 Ahora
bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un
preso, el que quisiesen. 16 Y
tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás. 17 Reunidos, pues, ellos, les
dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el
Cristo? 18 Porque
sabía que por envidia le habían entregado. 19 Y estando él sentado en el tribunal,
su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he
padecido mucho en sueños por causa de él. 20 Pero los principales sacerdotes y los
ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese
muerto. 21 Y
respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte?
Y ellos dijeron: A Barrabás. 22 Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de
Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! 23 Y el gobernador les dijo:
Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!
Viendo
Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó
las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de
este justo; allá vosotros. 25 Y
respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre
nuestros hijos.
Palabra de Dios
Barrabás es un personaje del evangelio que no
parece muy importante, pero si nos fijamos, cada uno de nosotros estamos
representados por él. Cuando Barrabás iba a morir por haber matado a un
soldado, Jesús apareció y le cambiaron por él, y murió Jesús en vez de Barrabás.
El Señor se cambió por cada uno de nosotros para que no muriéramos a la vida
del alma y para que pudiéramos nacer de nuevo a la vida de la gracia después
del pecado, nacer a la vida para poder ir también al cielo. Todo lo que hizo
fue para que tuviéramos la oportunidad de amarle.
Y los hombres hemos pagado ese amor tuyo, Señor, con pecados y faltas de amor.
Jesús sabía que íbamos a pagarle así, que íbamos a serle desagradecidos, y aun
así decidió entregarse para que le amáramos.
Puedes imaginarte ahora tú, cambiándote por Jesús en