13 ENERO
Buenos días, Cristo reina.
Comenzamos la oración de la mañana…
Cerramos nuestros ojos, respiramos profundamente y abrimos nuestro
corazón a Dios dedicándole estos primeros minutos de la mañana.
En estos inicios del nuevo año, algunos estarán sopesando lo que no
lograron hacer. Otros contentos, deseando iniciar otro año pensando que quizás
les traiga mejores cosas; otros estarán agradecidos por las innumerables
bendiciones recibidas. No importa en qué grupo estemos, el Señor estuvo con
nosotros todo el tiempo y lo estará también en el futuro. Como decía santa
Teresa “Él no se muda”.
“Sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin de los
tiempos”
Estas fueron las últimas palabras de Jesús a sus discípulos, Que
promesa más alentadora. Él no solo está contigo cuando estás enfermo, te
sientes solo o desamparado, cuando estás bien disfrutando de buena salud y de
una buena situación económica, sino que está contigo siempre. Estas palabras
nos dan la certeza de saber que Él estuvo con nosotros todos los días del año pasado
y que estará con nosotros todos los días de éste. Vivamos este nuevo año con la
plena seguridad de que Jesús estará siempre a nuestro lado. Dejemos a un lado
la incertidumbre, la inseguridad y el miedo y emprendamos con gozo y confianza
nuestro camino de la mano de Jesús Rey. Tengamos presente que el Señor está con
nosotros en todo momento, aunque a veces creemos que no, Él siempre está allí.
Pongamos más atención a lo que recibimos día a día y agradezcamos a Dios su
presencia.
Intentemos
vivir tal como Cristo nos enseña.Entonces, veremos los problemasde un modo muy
diferente; y lo que es más importante, los resolveremos tal como Cristo quiere.
Terminamos
con una oración del Padre Gras.
Señor,
disipa las tinieblas
de todos los ojos
que no ven tu luz,
y apaga las llamas que impiden
la fraternidad de los corazones.
Rey omnipotente,
vida, salud, fortaleza nuestra;
envíanos tu divina luz,
que disipe
las tinieblas de nuestro entendimiento;
enséñanos la verdad
y no permitas que seamos presa del error.
Cristo
vence…