AUTÉNTICA VERDAD
Cristo reina, nos vamos preparando para la oración de la mañana…
Nos sentamos bien, hacemos silencio, dejamos de comunicarnos por estos minutos con quien tenemos cerca para poder conectar con Dios que está más cerca de nosotros que nosotros mismos, está dentro de nosotros… sentimos como se van abriendo nuestros oídos a la música…, al oleaje del mar… nos silenciamos y serenamos por dentro…
En un primer momento hacer silencio es carencia, vacío molesto, arrancarse de lo que hace más divertido el día, de saludos y conversaciones que apetecen más que el silencio... El primer silencio de la mañana se llena del eco confuso de las cosas dejadas atrás o que están por venir, pero si se sobrepasa esta primera impresión, el silencio serena y nos invita a escuchar otra palabra...Ahí queremos llegar, a hacernos conscientes de la capacidad de escucha que Dios nos ha regalado mientras la música entra en nuestros oídos…
A abrir nuestros oídos para que llegue a nuestro corazón los dos primeros versículos del Evangelio de hoy en el que se narra como mucha gente escuchaba a Jesús:
"Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió a escucharle un gentío tan enorme, que tuvo que subirse a una barca donde se sentó para que pudieran escucharle…. Les enseñaba muchas cosas con parábolas, como solía hacerlo."
Imaginamos la escena por un momento: personas dejando sus tareas, saliendo de sus casas, caminando con la esperanza de escuchar a alguien que les hablaba al corazón. Jesús no decía palabras ruidosas y llamativas, como tantos predicadores, sino que sus palabras llegaban al corazón y tocaban la vida, porque Él vivía aquello que enseñaba.
Hoy vamos a hacernos conscientes de tanta gente que intenta decir algo a nuestra vida, piensa en alguien que te ha dejado una enseñanza importante: quizás un amigo, un profesor, alguien de tu familia. Dale gracias a Dios por ellos, porque a través de sus palabras y acciones, transmiten algo valioso que puede perdurar en ti el resto de tu vida.
¿Estamos atentos a escuchar a quienes tienen algo que enseñarnos? ¿Valoramos a las personas que nos inspiran con su vida y sus palabras, como lo hacía Jesús?
Cuando escuchamos de verdad, poniendo atención en todo lo que el otro nos quiere transmitir, con escucha activa, crecemos y nos enriquecemos…además sabemos que Jesús, como en aquel tiempo, sigue hablándonos hoy, a través de nuestros amigos, familiares, profesores….y, si estamos atentos, podremos escucharle en ellos… a El, que enseñaba junto al lago de galilea con palabras llenas de vida, le pedimos hoy esta capacidad de escucha activa, para aprender de quienes nos transmiten, con coherencia y amor, tantas enseñanzas
José Gras nos interroga hoy “¿Quién escucha la voz de Cristo en medio de las falsas proclamaciones de la mentira?” ¿Quien es capaz de llenar su corazón con la voz que le acerca a la única Verdad?
Le pedimos esto de corazón mientras escuchamos la canción…
ESCUCHA, de AIN KAREM